Desde el Análisis Genético KDNA Genomics Cyclist, se informa acerca de la influencia de la composición genética del deportista, en cuanto a su susceptibilidad personal a presentar un mayor o menor efecto vasodilatador, que contribuya a aumentar el flujo sanguíneo dirigido a la piel. Durante el ejercicio, los músculos de forma proporcional a la intensidad y duración de la misma, a la vez que producen energía generan una gran cantidad de calor metabólico. Por lo que, para que el organismo pueda asegurar su equilibrio térmico, este calor metabólico deberá ser eliminado mediante mecanismos de regulación corporal (termorregulación), fundamentalmente en aquellas situaciones en las que su balance térmico se vea sometido a un mayor estrés. Nos referimos por ejemplo a aquellas, en las que debido a la mayor duración del ejercicio o el aumento en la intensidad del mismo (dado el mayor aporte sanguíneo dirigido a la musculatura activa), tenga lugar una disminución del flujo sanguíneo a la piel. De tal forma, que a través del incremento del flujo sanguíneo (por mayor vasodilatación), va a producirse un aumento en la tasa de eliminación del calor, procedente de la musculatura activa. Esto es así, dado que en caso contrario puede llegar a producirse un incremento excesivo de la temperatura central del deportista, que limite el rendimiento deportivo del mismo e incluso en ocasiones, se pueda ver resentida su salud de forma importante (hipertermia).

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