Desde el Análisis Genético KDNA Genomics Runner, se informa acerca de la influencia de la composición genética del deportista, en cuanto a su susceptibilidad personal a presentar un Menor Grado de Fatiga Muscular, en respuesta a ejercicios de intensidad sub-máxima. En primer lugar hay que señalar que los tres metabolismos: el aeróbico, el anaeróbico láctico y el anaeróbico aláctico, van a funcionar de manera simultánea durante el esfuerzo físico, dependiendo su mayor o menor contribución energética, principalmente de:
  • Duración de la prueba.
  • Intensidad del esfuerzo.
  • Estado de forma del deportista.
  • Composición Genética.
No obstante, y con respecto al proceso metabólico aeróbico en el deportista, señalar que este siempre va a tener lugar en presencia de oxígeno, de tal manera que cuanto más oxigeno llegue a los músculos mayor va a ser la cantidad de energía que estos produzcan y por tanto mayor el rendimiento aeróbico del deportista. Por otra parte el objetivo del deportista a través de un entrenamiento dirigido a la mejora del metabolismo aeróbico, va a ser lograr adaptaciones musculares y metabólicas (según composición genética), que faciliten también el consumo de ácidos grasos (grasas) como fuente principal de energía, disminuyéndose así lo más posible la utilización anaeróbica de las fuentes de glucógeno. Este interés en disminuir la participación de la vía anaeróbica, va venir dado principalmente por el hecho de que la consecuencia más inmediata del agotamiento del glucógeno, es la aparición de la fatiga. En el maratón por ejemplo, el agotamiento de los depósitos de glucógeno puede suponer la aparición del temido “muro”.

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